Estoy Perdido

Nadie es ajeno a sentirse bloqueado o perdido durante la vida.Más de alguna vez pasamos por momentos donde nuestras creaciones no salen como queremos, lo cual tampoco tenemos claro en primer lugar, todo nos parece feo, repetitivo y aburrido. Y de ahí llega la peor frustración de la persona creativa: no poder crear.

Luego del nacimiento de mi hijo me inundaron una serie de inseguridades con mi rol de proveedor para mi familia. Me encerré en un sistema en el cual yo sentía que debía poner mi creatividad al servicio de lo práctico que desencadenó a una crisis de no poder crear respetando mis tiempos. Lo que me llevó primero a buscar ayuda psicológica y luego a comenzar un viaje introspectivo sobre lo que era el proceso creativo y de dónde venía esa sensación de bloqueo que me inundaba. Que si bien me permitía seguir trabajando en mi oficio pero al mismo tiempo me generaba angustia por no saber adonde iba con mis ideas, y por creer que no estaba poniendo mis talentos en base a lo que yo experimentaba en mi interior. En otras palabras estaba perdido por la vida. 

“El Camino del Laberinto” es mi propuesta para lidiar con esta situación. En mi trabajo como ilustrador editorial, muchas veces tuve que obligarme a trabajar en lo que más me gusta solo por el hecho de que “no sentía la chispa”. ¿Te imaginas trabajar tanto tiempo para conseguir tu sueño y después no tener ganas de trabajar en él porque estás saturado de hacerlo? Si puedes, porque a todos nos pasa, y no está mal reconocerlo.

Los “Agradece que tienes trabajo” o “mucho trabajo es bueno” u otras frases que ponen las ganancias sobre el bienestar de la persona, tampoco contribuyen, ya que en muchos casos la cultura circundante gira en torno a que el trabajo creativo es un trabajo “por amor al arte” o “un premio” donde uno debería agradecer los malos tratos y el poco profesionalismo de otras personas “como oportunidades”. Así es, el mundo creativo también es así.

En fin, el camino del laberinto es algo que descubrí después de experimentar esas y otras frustraciones personales debido a mis elecciones laborales y que me ayuda a entender mejor en qué parte de mi viaje creativo me encuentro. Me cuestra creer que la creatividad sea un proceso “lineal”, es algo ilógico, producto de conexiones rebuscadas que ocurren en nuestro interior y que, de alguna forma que muchos considerarán mágica, nos motiva a crear las pirámides, la capilla sixtina, la imprenta , internet , etc. 

Independiente de como sea, es algo complejo y cada persona lo vive de manera diferente. Entonces ¿Cómo poder crear una experiencia colectiva de un proceso tan íntimo y personal?La respuesta la encontré en “El héroe de las mil caras” de Joseph Campbell. En este libro, Campbell plantea que la humanidad gira en torno a un monomito o historia primigenia, la cual se cuenta una y otra vez a lo largo de la historia. Este “monomito” está compuesto de 12 etapas que conforman el célebre ”viaje del héroe”. 

Al ir revisando las etapas del viaje pude notar ciertas similitudes con algunas cosas que experimentaba dentro de mis procesos y posteriores bloqueos creativos. Siempre he creído en el poder de las historias, de cómo son capaces de moldear la realidad de quienes las mantienen con vida y muchas veces nos cuesta avanzar porque no creemos en nuestra propia historia.

En ese sentido es que el “camino del laberinto” se presenta como una propuesta para lidiar con la sensación de bloqueo de manera narrativa, interpretando el sistema “del viaje del héroe” en tu proceso personal. Quizás aún te sientas perdido pero al menos ya no te sentirás que estás atrapado. No estás solo, te acompaño, recorramos el camino del laberinto

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