Colaboré con Natty Peanut Butter, una marca de Estonia, en la creación de un personaje
ilustrado que reflejara su identidad divertida y cercana. El desafío fue diseñar una mascota con
un estilo cómico, capaz de adaptarse a diferentes situaciones y transmitir la personalidad
vibrante de la marca en sus etiquetas y materiales de comunicación.
El proceso involucró explorar diversas expresiones y escenarios para el personaje, asegurando
que cada ilustración mantuviera coherencia visual y reforzara el tono lúdico de Natty Peanut
Butter. Más que una imagen decorativa, el personaje se convirtió en un elemento clave para la
identidad de la marca, ayudando a conectar con su audiencia de una manera auténtica y
memorable.
Este proyecto me permitió combinar ilustración y branding para darle vida a una marca a través
de la narración visual, creando un personaje que no solo decora los envases, sino que también
comunica su esencia.











